Hay quienes pasan frente a los murales y continúan su camino. Otras personas se detienen, los fotografían, leen el mensaje o conversan sobre lo que ven. Son distintas formas de encontrarse con una reflexión que, al salir de los espacios habituales de discusión sobre aborto, llega también a la vida cotidiana.
Los murales son parte de #DecidirSinMiedo, una intervención artística de Ipas Latinoamérica y el Caribe (Ipas LAC) y el proyecto colectivo Vulvísima, que busca llevar al espacio público en Ciudad de México, una conversación sobre aborto seguro, autonomía reproductiva y derecho al cuidado.
Los murales se ubican en Av. Plan de Agua Prieta 65, Miguel Hidalgo (frente a la Escuela Superior de Economía del IPN) en Ciudad de México.
Apropiarnos de los espacios
Las paredes se convirtieron en un punto de partida para conversaciones que fueron más allá de las imágenes y pusieron en el centro las experiencias, preguntas y perspectivas de quienes se encontraron con ellas.
Ya terminados, preguntamos a algunas personas de la zona qué les transmitían los murales. Esto fue lo que nos compartieron.
Damaris, estudiante de psicología, habló de lo poco que se escucha a las personas en estos temas: en la escuela se enseña mucho sobre métodos anticonceptivos, pero muy poco sobre la experiencia de quienes los buscan o de quienes necesitan un aborto. Para ella, no basta con hablar solo desde la medicina, porque detrás hay personas y creencias colectivas que parten del estigma.
“Creo que es muy importante apropiarnos de los espacios que muchas veces nos han negado. Me parece muy importante tener un lugar donde puedas platicar con tus amigas de cuál es tu experiencia, de cómo vives procesos tan naturales de la vida como cuidarte o tomar una decisión sobre tu propio cuerpo”, Damaris, estudiante de psicología.
Balam, ve en el mural algo que dialoga con el lugar.
“El estilo de Mali -la artista muralista- que es muy colorido, está superacorde a la vida aquí. (…) Recuerdo el tabú que era la salud sexual cuando estábamos en la escuela, y quiero pensar que ha cambiado mucho. Creo que esta propuesta puede representar muy bien ese cambio generacional: que ya no sea tan tabú y que no se viva en la ignorancia por no saber nada de salud sexual”, Balam, vecino de la zona.
Marian, habló del autocuidado como algo cotidiano que va más allá del descanso o la alimentación.
“Para mí, autocuidarme va de la mano de tener consciencia de mí misma y de mi cuerpo: escucharlo, ponerle atención a lo que pasa. También es explorar mi mente, saber qué emociones y pensamientos hay ahí, y tener compasión y paciencia hacia mí. Creo que de ahí se puede expandir hacia los demás”, Marian, vecina de la zona.
Estas voces muestran algunas perspectivas sobre cómo el aborto puede ser interpretado en un espacio cotidiano: desde las experiencias personales hasta las preguntas sobre salud sexual, autocuidado y cambio generacional.
El arte como camino para sensibilizar
Para Vulvísima, llevar esta narrativa al espacio público no significa explicar a las personas qué deben pensar sobre el aborto, sino abrir otras posibilidades para acercarse a un tema que durante mucho tiempo ha estado rodeado de silencio y estigma.
“Vivimos una disputa cultural y comunicativa enorme. Frente a eso necesitamos construir otros imaginarios. El arte es fundamental porque no tienes que explicarlo todo. La gente también está cansada de que le expliquemos constantemente qué debe pensar. Una obra puede poner algo frente a ti, incomodarte, acercarte, hacerte sentir o dejarte con una pregunta”, comparte Avelina Fonseca, fundadora de Vulvísima.
Para Ipas LAC, el resultado de la intervención también está en las conversaciones que estos mensajes pueden provocar.
“Queremos que hablar de aborto desde la autonomía, la salud y los cuidados pueda formar parte de la vida cotidiana, y no quede solo en los espacios y efemérides donde habitualmente se discuten estos temas. El arte puede abrir esa puerta, pero la conversación necesita ir acompañada de información confiable, servicios de salud y condiciones que permitan tomar decisiones libres e informadas”, señala Marisol Escudero Martínez, subdirectora de Incidencia de Ipas Latinoamérica y el Caribe.
El cuidado también es un derecho
Frente a los murales, la reflexión también lleva el tema hacia una dimensión menos visible del aborto: el cuidado. Decidir sobre la propia salud sexual y reproductiva implica contar con condiciones para cuidar y recibir cuidados.
Esta mirada se relaciona con el reconocimiento del cuidado como un derecho humano autónomo por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que comprende el derecho a cuidar, a recibir cuidados y al autocuidado.
En el caso del aborto, esto significa reconocer el derecho de las personas a decidir sobre sus proyectos de vida, tomar decisiones informadas sobre la interrupción de un embarazo y a contar con las condiciones de atención necesarias para hacerlo de manera segura y digna.
Con #DecidirSinMiedo, Ipas LAC y Vulvísima buscan ampliar las formas de hablar sobre aborto y contribuir a que la autonomía reproductiva, la salud y los cuidados también formen parte de las conversaciones que ocurren en los espacios cotidianos.
Los murales fueron también un punto de encuentro para distintas organizaciones y colectivas que trabajan por los derechos reproductivos desde diversos frentes. La iniciativa contó con la colaboración de Abortistas MX, Antígona, Católicas por el Derecho a Decidir, Ddeser, Di-sentir, Fondo MARIA, GIRE, Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, Libertinas, Médicos del Mundo, Michis Aborteros y REDefine CDMX.
Material fotográfico y audiovisual
Fotos y video del mural terminado disponibles en nuestro album de Flickr.


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